Incremento de la inversión crediticia con clientes muy vinculados
El aval de ASTURGAR permite la fidelización de los clientes de la entidad a los que se proporciona una mejor solución financiera; generar una nueva cartera de clientes con mayor confianza en su captación y realizar operaciones con clientes de elevado riesgo y garantías insuficientes.
Cobertura del riesgo de insolvencia y eliminación de costes de morosidad
Los avales de ASTURGAR suponen para la entidad de crédito una garantía solidaria, líquida y efectiva al primer requerimiento. La garantía de Asturgar cubre el principal y los intereses del préstamo, por tanto la entidad de crédito elimina todo el riesgo de la operación y lo traslada a la S.G.R. anulando tanto el riesgo de insolvencia como los costes de gestión y recuperación de la morosidad.
Tanto el Banco de España como el Ministerio de Economía consideran que las garantías por aval de las Sociedades de Garantía Recíproca son de rango superior a las garantías de tipo hipotecario.
Reducción de provisiones
Por normativa del Banco de España, las operaciones avaladas por las S.G.R. no requieren la dotación de provisiones, ni la dotación específica ni la genérica. (Circular 5/1.997 de 24 de julio, del Banco de España). También están exentas de aplicar las dotaciones derivadas del fondo estadístico o anticíclico. (Circular 9/1.999 de 17 de diciembre del Banco de España).
Mejora del coeficiente de recursos propios
Por Orden Ministerial del 13 de abril de 2000, del Ministerio de Economía y Hacienda, a los riesgos avalados por las Sociedades de Garantía Recíproca se les aplica una ponderación del 20% a efectos del cálculo del coeficiente de solvencia de las entidades de crédito.
Por tanto, las operaciones con aval de ASTURGAR representan para la entidad un menor consumo de recursos propios. A los riesgos garantizados por una Sociedad de Garantía Recíproca, en lugar de exigirles un coeficiente de solvencia del 8%, se les exige el 1,6%. Esto equivale a que con los mismos recursos propios la entidad podrá invertir cinco veces más.
Esta ponderación mejora considerablemente la que se aplica a los préstamos garantizados con hipotecas, incluso cuando se trata de hipotecas sobre primera vivienda, y es la misma que se aplica a los riesgos garantizados por otra entidad de crédito.
